
Qué te gustaría hacer en tu vida? Por qué no lo haces?
De donde nace la creatividad ? Cómo saber lo que uno quiere realmente?
Qúe decisión debo tomar ? Como resolver este u otro problema ? ...
Son solo algunas de las preguntas que solemos hacernos en algún momento de nuestra vida. Aunque generalmente necesitemos atravesar una crisis de algún tipo para empezar a hacernoslas. El mero hecho de que aparezcan es ya una buena señal de que estamos creciendo y evolucionando como personas.
Ahora bien, como responderlas? Normalmente inmediatamente después de hacernos una de estas preguntas una o varias respuestas afloran inmediatamente en nuestra conciencia, y son precisamente esas respuestas instintivas o espontáneas las que reflejan nuestros aprendizajes y experiencias conscientes y no conscientes, nuestros valores y concepciones mas íntimas, y no son, por lo general y según los alquimistas, las mas adecuadas.
Que nos recomienda la alquimia? Pues precisamente desechar esas respuestas y dejar que las preguntas calen realmente en nosotros para ir generando de manera progresiva posibles respuestas.
En este sentido, una técnica curiosa es la reducción al absurdo.
Veamos un ejemplo:
Imaginemos que nuestra intención es que nuestra empresa tenga un redimiento excelente y alcance unos resultados maravillosos.
Podríamos empezar por generar nuestra premisa al absurdo convirtiendo la pregunta en la dirección opuesta: Que tengo que hacer para logar que mi empresa quiebre?
Y empezamos a responder la pregunta:
- Contratar un equipo directivo no competente
- No prestar ninguna atención a la satisfacción de empleados y clientes
- Dejar la calidad de lado
- No invertir en I+D
- Ignorar la realidad economica y los informes sobre tendencias
....
y así podríamos seguir.
Ahora lo que hacemos es convertir nuestras soluciones en la dirección opuesta y vemos como aparecen realmente los puntos que nos interesa tratar para encontrar una solución a nuestro problema.
Otro ejemplo curioso y real es el de una empresa en la que nadie se preocupaba del contenido de su extenso (400 páginas) manual con consignas de seguridad, hasta que un buen día a su director se le ocurrió la idea de retar al personal para paliar este desconocimiento. Ofreció un premio a quien contestase la siguiente pregunta:
Como asesinar a un compañero que no nos cae bien en la oficina y salir airosos y evitar a la policia?
Os aseguro que los resultados con este método de generación de alternativas son realmente sorprendentes.
Os animo a probarlo.
